martes, 10 de mayo de 2011

GLEE / 1ª y 2ª Temporada

Vamos a hablar de GLEE



Uno. A día de hoy si no sabes qué es GLEE, sencillamente, no molas. Es una serie de televisión protagonizada por los chicos de un coro de instituto norteamericano. Enredos amorosos. Celos. Complejos. Hormonas. Y música.

Dos. Hoy en día hablar de GLEE es como hablar de Lady Gaga. Es un fenómeno que arrastra masas y siempre encontrarás a alguien en cualquier esquina dispuesto a partirse la cara por defenderlo o atacarlo. Eso nos coloca en una posición muy difícil. Pero también muy divertida.

Tres. Aunque sea difícil de creer, la vida en un instituto es la vida misma, sin colorantes ni conservantes. Unos pocos se reparten el poder, o lo que ellos llaman popularidad. Y unos muchos se conforman y pelean por ser mediocres y no bajar al último escalafón. El del marginado, el del inadaptado, el lugar de lo que se sale de lo común. GLEE nos dice que la vida es un concurso de belleza, una competición de música. Y nos lo creemos.

Cuatro. GLEE ha reunido a un grupo de nuevos intérpretes alucinante que cada capítulo nos regala varios números musicales deslumbrantes. Especialmente destaca de entre todos ellos, por su voz, su carisma, su trabajo histriónico, llevado muchas veces hasta el ridículo (como la propia serie) la interpretación central de una brutal Lea Michelle. Lea es Rachel Berry. Ella, aunque detestada por medio instituto, es la auténtica estrella del coro, una joven, criada por una pareja gay, con serios problemas de inestabilidad que adora a Barbra Streisand.

Cinco. Jane Lynch. Una actriz de 51 años curtida en cine y televisión, siempre desde el anonimato, salta al estrellato mundial con su Sue Silvester. Un personaje secundario en una serie de televisión. Y sin embargo un trabajo imprescindible. Cada vez que Sue Silvester aparece en pantalla, un terremoto atraviesa GLEE.

Seis. GLEE (como True Blood) es enteramente disfrutable y placentera porque se toma muy poco en serio a sí misma y es autoconsciente de que toda su trascendencia pasa ineludiblemente por ser un producto absolutamente placentero.

Siete. Si True Blood es una droga, GLEE es un chute de vitaminas, transmite unas ganas y una energía de vivir, de arrancarse a cantar y a bailar que no hay capítulo que no te haga saltar de la cama radiante de alegría.

Ocho. No os dejéis llevar por su apariencia ligera, liviana, poco seria y facilona. Tal y como está rodada, GLEE muestra un absoluto dominio de un lenguaje cinematográfico excelente. Cada encuadre, cada movimiento de cámara, cada transición cumple su cometido dentro de la narración. Así pasa, que los capítulos se devoran.

Nueve. –¿Es GLEE una serie imprescindible? –No, no lo es, no está a la altura de la realización, el trabajo actoral o los guiones de Six Feet Under, Los Soprano o Mad Men. Puedes vivir sin ella.

Diez. –Ah! ¿Se puede vivir sin ella? –Por supuesto. Pero se vive peor.


La Fox ha emitido dos temporadas de GLEE. Y GLEE ya es un éxito mundial. Pero va más allá. Sus dos primeras temporadas se han convertido ya –y no me tiembla el pulso al decirlo – en todo un hito televisivo.

2 comentarios:

Trecce dijo...

Se ve que los productores se lo curraron bien para dotarla de cierta originalidad y buscar un lenguaje que no estuviera demasiado trillado.

aNA dijo...

Pues ahora buscan nuevos talentos...créeis q alguno d estos lo dará todo en la próxima temporada?

http://www.formulatv.com/videos/3036/glee-busca-nuevas-estrellas-the-glee-project/

Ojo al dato cn el q va para "fitness instructor"