sábado, 25 de agosto de 2012

Ted (2012)

La espuma que llevas dentro



¿Hasta qué punto es posible que Mila Kunis mejore a sus compañeros de reparto? Lo hizo con Natalie Portman en Cisne negro, con Justin Timberlake en Con derecho a roce y, lo hace ahora, con Mark Whalberg en Ted. Podría tratarse de tres casos particulares de química positiva entre actores, pero realmente parece que hay algo más detrás, pues no es fácil tener química con un actor como Mark Whalberg. El trabajo de Kunis en sus películas, aunque dentro de un registro muy similar, es siempre tan natural y sincero que hace que sus compañeros se sientan cómodos dándole réplica.

Más allá de Kunis, la primera película de Seth MacFarlane (popular creador y doblador de la serie de animación Padre de familia) es una comedia romántica que maneja un ritmo muy regular de carcajadas y hace verosímil a un personaje increíble, un oso de peluche que cobra vida y anima el cotarro. El humor corrosivo de MacFarlane, cimentado por encima de todo en una agresividad divertidísima hacia la cultura pop, no destiñe ni pierde fuerza en ningún momento de la película.

Entre tanto Ted encuentra varias salidas de tono en forma de cameos que se convierten en momentos descacharrantes con la aparición de un secuestrador grimoso a cargo de Giovanni Ribisi, un Ryan Reynolds homosexual sin mediar palabra alguna, un concierto de Norah Jones, o una fiesta con Flash Gordon de invitado sorpresa.


viernes, 17 de agosto de 2012

Un nuevo reinado

Vértigo se corona

Cada diez años la prestigiosa revista de cine británica Sight & Sound (a mi gusto algo sobrevalorada) elabora una gran encuesta para formar una lista con las 100 mejores (o las más geniales) películas de todos los tiempos. Este mes se han conocido los resultados de la encuesta en la que han participado 846 personas que se dedican profesionalmente al cine, ya sea como críticos, académicos, programadores o distribuidores. La gran novedad de la nueva lista es que, rompiendo un reinado de cinco décadas, Vértigo de Alfred Hitchcock ha logrado destronar al Ciudadano Kane de Orson Welles.

No sé si se debe a un determinado cambio en el canon, lo cierto es que la película de Hitchcock se encuentra más viva y con mayor vigencia cada año que pasa y su influencia en el cine de este nuevo siglo es poderosísima. De esta manera confieso una alegría enorme al descubrir que una de las películas que más me emocionan y me inquietan de este mundo ha logrado encaramarse a la cima de esta encuesta.

De entre las 100 películas seleccionadas he escogido mis diez favoritas. Creo que son diez películas indispensables para entender el cine y para disfrutarlo. Animo de igual manera a todo el mundo a echar un vistazo a la lista completa en la página web de la revista. Es interesante conocer los gustos personales de cada uno de los encuestados.

1-    (1) VÉRTIGO (Hitchcock, 1958)
2-    (7) CENTAUROS DEL DESIERTO (Ford, 1956)
3-    (14) APOCALYPSE NOW (Coppola, 1979)
4-    (25) IN THE MOOD FOR LOVE (Wong, 2000)
5-    (28) MULHOLLAND DRIVE (Lynch, 2001)
6-    (29) STALKER (Tarkovsky, 1979)
7-    (32) TAXI DRIVER (Scorsese, 1976)
8-    (76) EL ECLIPSE (Antonioni, 1962)
9-    (78) ÉRASE UNA VEZ EN EL OESTE (Leone, 1968)
10- (83) EL ESPÍRITU DE LA COLMENA (Erice, 1973)

lunes, 13 de agosto de 2012

Prometheus (2012)

Una cesárea para recordar



En una escena inolvidable, por bestial y salvaje, de Alien (Scott, 1979) el monstruo atraviesa el estómago de uno de los tripulantes de la nave Nostromo y el género de ciencia ficción sufre un vuelco genial. Ese momento destroza las aspiraciones intelectuales y filosóficas del 2001 de Kubrick (su gran precedente) para hundir a la película de Ridley Scott en una pesadilla física y carnal. La escena tiene una réplica muy similar en esta atípica precuela que es Prometheus, cuando la doctora Elisabeth Shaw ingresa en el interior de una cápsula de cirugía para realizarse una accidentada cesárea y de nuevo asistimos a un parto sangriento y doloroso. Con esta escena, la más potente de la nueva película, Noomi Rapace recoge el testigo de Sigourney Weaver y toma las riendas como protagonista estelar del film.

Mucho se ha especulado sobre la conexión de Prometheus con Alien, la magnífica obra maestra de Scott. Pues bien el film es una precuela pero como ya digo de una manera atípica y poco común. No sólo por su elegante trabajo de cámara y edición (en eso Scott es una garantía), sino porque además las alusiones a Alien son, aunque apetitosas, esparcidas con cuenta gotas. En este sentido Prometheus goza de una independencia prácticamente total, y abre vía a una posible nueva franquicia.

Aunque lejos del milagro de Alien, y demasiado ambicioso en su búsqueda de trascendencia cósmica, Prometheus, el esperado regreso de Scott a la ciencia ficción, nos devuelve al realizador británico en su trabajo más inspirado y espectacular en años. Una propuesta muy interesante en la que (por primera vez en Scott) el eco de 2001 se hace evidente cuando un tibio Michael Fassbender da vida a una proyección androide gemela de Hal 9000 y conecta el mito de Prometeo con la propia Historia del cine.