Mostrando entradas con la etiqueta Los Miserables (2012). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Los Miserables (2012). Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de enero de 2013

Los Miserables (2012)

¿La película amable del año?


Con la contratación del realizador inglés Tom Hooper, un director eficaz y académico, y de la dupla de intérpretes Hugh Jackman y Russell Crowe, dos actores muy queridos por el público, todo parecía apuntar a que la adaptación al cine de Los Miserables se convertiría en la película amable de la temporada. Nada más lejos de la realidad, pues Los Miserables resulta ser una película extraña e irritante.

Hooper es un director muy cuidadoso con el gesto en primer plano, pero muy poco interesado en construir interesantes set pieces de acción. Por eso la primera mitad de la película, que recoge los anhelos y los motivos que mueven a los personajes, es íntima y personal, y sin embargo la segunda mitad, en la que se desarrolla toda la acción, se vuelve pesada y pierde mucha fuerza.

Quizá el mayor estímulo que ofrece el film, además de presenciar el esfuerzo encomiable de los actores, está en descubrir la manera en que el realizador británico adapta una obra tan grandilocuente y excesiva, uno de los musicales más aclamados de la historia, a los recursos de puesta en cuadro tan particulares (e íntimos) que ya aplicó a su anterior película, y gran aval como director, El discurso del Rey.

El empleo de lentes gran angular que distorsionan la imagen, los movimientos de cámara acrobáticos que enfatizan el estado de ánimo de los protagonistas, los primeros planos (como ese largo primer plano sostenido sobre el rostro de Anne Hathaway cantando I Dreamed a Dream, sin duda el momento cumbre de la película a todos los niveles, tanto emocional como técnico). Para poder llevar a cabo estos primeros planos Hooper se ha visto obligado a suprimir el play-back y sustituirlo por voz en directo, algo sin precedentes en una producción de estas características. 

Como resultado, Los Miserables es un musical extraño (sin apenas diálogos, ninguno relevante) y una película irritante, muy poco satisfactoria en sentido dramático.

El hilo invisible (2017)

Para el chico hambriento El artista como loco déspota, la moda como vehículo de apariencias y el amor como enfermedad. ‘Phantom Th...