martes, 11 de septiembre de 2007

Mystic River (2003)

Cuando Jimmy Markum (Sean Penn), Dave Boyle (Tim Robbins) y Sean Devine (Kevin Bacon) eran unos niños que crecían juntos en un peligroso distrito de Boston, los tres pasaban los días jugando al béisbol en la calle, al igual que lo hacían muchos otros niños en el barrio obrero de East Buckingham donde vivían. No sucedía nada importante en su barrio. Hasta que Dave se vio obligado a tomar un rumbo que cambiaría las vidas de todos ellos para siempre. Veinticinco años más tarde, los tres se vuelven a encontrar por otro acontecimiento de gran trascendencia - el asesinato de Katie (Emmy Rossum), la hija de 19 años de Jimmy. A Sean, que se ha hecho policía, le asignan el caso y junto a su compañero (Laurence Fishburne) recibe el encargo de desenredar este crimen aparentemente sin sentido. También tienen que estar muy pendientes de Jimmy, furioso por encontrar al asesino de su hija.

Viaje sin retorno a través de la amistad de quienes no pueden escapar de sus frustraciones y quedan atrapados por el cruel destino. Lo mejor es que el director no va a lo fácil, que hubiese sido hacer un thriller en condiciones, Clint lo enfoca desde el drama de sus personajes dejando en segundo plano sus acciones. Cargada de un lirismo propio de los clásicos, memorables interpretaciones y dirigida por el maestro Eastwood. Soberbia.

"Enterramos nuestros pecados, lavamos nuestras conciencias."


Puntuación: ##### (sobre 5)

Nota: 9.5 de 10

miércoles, 22 de agosto de 2007

Ratatouille (2007)

A la vanguardia del clasicismo


Remy es una simpática rata que sueña con convertirse en un gran chef francés a pesar de la oposición de su familia y del problema evidente que supone ser una rata en una profesión que detesta a los roedores. El destino lleva entonces a Remy a las alcantarillas de París, pero su situación no podría ser mejor, ya que se encuentra justo debajo de un restaurante que se ha hecho famoso gracias a Auguste Gusteau, una estrella de la cuisine. A pesar del peligro que representa ser un visitante poco común (y desde luego nada deseado) en los fogones de un exquisito restaurante francés, la pasión de Remy por la cocina pone patas arriba el mundo culinario parisino en una trepidante y emocionante aventura.

No me digan que no les recuerda a algo esos sueños de una pequeña y desgraciada rata. Y es que hasta el más insignificante ser es capaz de cambiar el rumbo, o al menos eso es lo que pretenden decirnos los señores de Pixar. Podemos creérnoslo o no. Pero lo que está claro es que todos tenemos un don personal que es creernos en posesión de talento, y aunque no suele ser cierto, no podemos vivir sin soñar. Original, divertida, técnicamente impecable. Pensarán, si bueno otro producto más del moderno cine de animación; pero no, Ratatouille tiene encanto, y eso es algo de lo que no todas pueden presumir.

El personaje más destacable de la función es la aparición de el refinado crítico Anton Ego (soberbio O´Toole en la voz). Muy buenos toques de humor ("no seas modesta, eres una rata"), estremecedor desenlace (no se alarmen, no deja de ser Disney). La película es en su concepto un conjunto de genialidades que te hacen sentir como pocas veces consiguen otros largometrajes animados. Me llama la atención que esté dirigida a un público infantil que no estoy seguro de si apreciarán la calidad de esta película; aunque quien sabe...

Ratatouille basa su encanto en rechazar la innovación a través del nacimiento de un falso nuevo cine. Ratatouille nace del gozo del cine bien entendido, del vanguardismo a partir del retorno al clasicismo de Disney de los años 40 y 50.

El hilo invisible (2017)

Para el chico hambriento El artista como loco déspota, la moda como vehículo de apariencias y el amor como enfermedad. ‘Phantom Th...