miércoles, 21 de noviembre de 2012

Holy Motors (2012)

Estupenda y solemne francesada
 
 
En España tenemos la teoría de que los franceses son gente muy orgullosa y muy segura de sí misma. Gente que se siente superior a sus vecinos de arriba y que mira por encima del hombro a sus vecinos de abajo. Gente déspota, elitista y, por supuesto, sofisticada. Que nuestra teoría sobre los franceses sea verdad o mentira es lo de menos, lo cierto es que viendo y escuchando Holy Motors, no pude evitar pensar en todos esos tópicos.
 
Holy Motors podría venir a definirse como una estupenda francesada estrenada en Cannes. Léos Carax, máximo responsable de esta obra, trabaja con un material de alto riesgo en el que valentía y libertad son algo más que simples sustantivos. La confianza en sí mismo, su seguridad y su orgullo le permiten componer un trabajo de escapismo críptico y loco. Valiente y libre. Hasta ahí lo genial. Un hombre que interpreta y vive diferentes vidas y se transporta en una limusina. Una idea estimulante reducida a una estúpida línea.
 
El problema es que los franceses, creemos, no tienen intención alguna de abandonar lo solemne. Incluso una gamberrada divertida y demencial como Holy Motors parece vivir en un cómodo y cálido lugar en el que la élite solemne y sofisticada del cine aplaude casi por subvención.
 
 
 

viernes, 26 de octubre de 2012

Looper (2012)

Vaquero de porcelana


Con referentes estéticos de la talla de Pulp Fiction (1994), El Club de la Lucha (1999) o Unbreakable (2000), Looper es un auténtico éxito para una época necesitada de fenómenos de culto. Su intrincado hilo argumental hará las delicias de los amantes del género de ciencia ficción. Rian Johnson deshace su ovillo de bucles y viajes en el tiempo con una naturalidad pasmosa y un mimo poco habitual y muy cariñoso hacia sus personajes, protagonistas y secundarios.

Encarnado por un entonado Joseph Gordon Levitt, caracterizado y maquillado hasta mutar en un vaquero de porcelana, el joven Joe disfruta de una vida plena de placeres y traumas infantiles. Con una colección de plata bajo una trampilla, y atrapado en su propio temor a la alopecia, aunque Bruce Willis siempre sea un buen exponente, Joe busca a la mujer que salve su vida. Sin saber que no sólo se vive una vez.  

La máquina del tiempo como solución última para vivir la pasión irreconciliable de volver a descubrirse. Disparando cartuchos de sal se conocen Joe y Sara. Y aunque aún no lo sabe, Joe sería capaz de (re)inventar la máquina del tiempo para volver a reunirse con Ella. Para esconderse en su cobertizo. Para salvarla de sí mismo.


martes, 23 de octubre de 2012

Cosmopolis (2012)

Estúpida alegoría sobre el capitalismo
 
Espantoso autobombo al tedio, a la metáfora ridícula. No hay nada auténtico en Cosmopolis. Ni tan siquiera en clave provocadora o satírica. Llevada en volandas por la literatura pedante y pretenciosa de Don DeLillo, actores impostados de renombre europeo como Juliette Binoche y Mathieu Amalric, y una pésima actuación de Robert Pattinson (curiosa forma de desmarcarse de Edward Cullen), Cosmopolis está lista para hacer oposiciones a la película más grimosa de la década.


jueves, 18 de octubre de 2012

Lo imposible (2012)

Un par de puntos sobre la película
 
Con una película tan popular como Lo imposible, que ha logrado levantar una campaña de publicidad impresionante y así se está reflejando en sus resultados en taquilla, sobran las presentaciones. Lejos de pretender por mi parte hacer un diagnóstico detallado de la película dirigida por Juan Antonio Bayona, he de decir que es complicado comentar este tipo de producciones de las que todo el mundo parece tener una opinión al respecto y por lo tanto poco queda que añadir. Aún así me gustaría poder destacar un par de puntos que me resultan interesantes.

Creo que (y eso me gusta) Bayona confía en su equipo de actores (sólido y eficaz, como la película al completo) y en especial en el joven Tom Holland que prácticamente debe aguantar la misma intensidad dramática que dos actores de experiencia ya reconocida como Naomi Watts y Ewan McGregor. Esa confianza la demuestra Bayona en una escena en el hospital con la madre postrada preguntando a su hijo por el aspecto de su pierna herida, en la que Bayona tiene el buen gusto de omitir el inserto de la pierna (imaginamos gangrenada) para confiar en la mirada del chaval. Es el tipo de decisiones en las que se lucen a la par actor y director, y que levantan el vuelo de la película varios puntos.

De hecho Bayona ya nos mostró su buena mano para trabajar con actores infantiles en El Orfanato, su anterior y primera película, que comparte virtudes con Lo imposible. Ambas funcionan de manera asombrosa, incluso emocionante por momentos, acomodándose al género al que pertenecen (la primera el cine de terror y la segunda el cine de catástrofes), y cumpliendo concienzudamente con su manual.

Quizá esto sea lo más irritante del film, sentir que la película está guiada por una estructura y unos recursos (insisto, muy efectivos) mil veces vistos. El más molesto, a mi gusto, aquel en el que los protagonistas están siempre a punto de cruzarse mientras Bayona se recrea en la buena/mala suerte de esta familia.


domingo, 14 de octubre de 2012

Estos americanos

Homeland


Homeland fue probablemente la serie de televisión norteamericana que más prestigio acumuló el año pasado en una primera temporada magnífica, interesantísima y muy audaz. Con el comienzo de su segunda temporada, hace un par de semanas, la serie de Showtime en lugar de acomodarse en su éxito ha arrancado exigiéndose el máximo y ampliando sus límites.

Solo hemos visto dos capítulos pero han sido de diez absoluto, de una tensión alucinante, dos sobresalientes que hacen pensar que esta temporada va a ser aun mejor que la primera, y que Homeland ya es un clásico llamado a perdurar. En apenas un año Homeland se ha convertido en la serie imprescindible del momento para entender la televisión americana y el mundo entero. Y tenemos la obligación de disfrutarla al día porque no puede estar de más actualidad. 

miércoles, 3 de octubre de 2012

Mátalos suavemente (2012)

Killing Them Softly


Me siento en una butaca a ver (y a escuchar) Mátalos suavemente. Dos ideas me vienen a la cabeza. Leer una sinopsis no siempre es garantía de estar preparado. El desconcierto continúa mal pagado. Dos criminales pardillos deciden atracar una partida de cartas y Jackie Cogan (un Brad Pitt estelar de mueca dura y noble) debe acabar con ellos.

Del hiperrealismo de Michael Mann a las elipsis de Antonioni, de la cámara lenta de John Woo a las alucinaciones de Aronofsky, Mátalos suavemente apunta a cine convencional y comercial pero se desborda por momentos que te llevan a lugares extraños e incómodos. También es una película que desliza, de una manera poco sutil, un mensaje sobre la política de Obama en clave continuista de Bush, y sobre la política en general rendida al poder supremo de las grandes corporaciones.

Pero por encima de lecturas políticas hay que celebrar Mátalos suavemente como un pequeño ejercicio de libertad creativa por parte del australiano Andrew Dominik que además somete a todos sus actores a un control de autoexigencia brutal.


sábado, 15 de septiembre de 2012

The Deep Blue Sea (2011)

El humo de su boca 

En una escena de The Deep Blue Sea la cámara recorre el espacio que separa el rostro de perfil de Rachel Weisz del humo que exhala su boca. Esta película es la adaptación de la obra teatral de Terence Rattigan dirigida por el veterano cineasta inglés Terence Davies. The Deep Blue Sea presume de una luz siempre tenue y preciosa, especialmente en las escenas nocturnas, y sumida en una niebla que devora a los actores.
 
Rachel Weisz interpreta a Hester, una mujer que vive en el Londres de los años 50 que se debate entre el amor tierno y cariñoso de William (un juez ya entrado en años y de buena posición social) y el amor apasionado y erótico de Freddie (un joven aviador de la RAF). Un Two Lovers en sentido femenino y con un marcado acento british en el diseño de decorados y vestuarios. Tras los pasos de Hester sobrevuela el fantasma de la Segunda Guerra Mundial en Inglaterra, un paralelismo que se hace evidente en una escena magnífica con Weisz al borde de un andén de tren transformado en abismo y máquina del tiempo que conduce al corazón del blitz. 
 
The Deep Blue Sea tiene una virtud que se convierte a su vez en defecto, algo que ya le ocurría por ejemplo a La cinta blanca (Haneke, 2009), se mimetiza tan bien con sus protagonistas, adoptando sus características, que sacrifica un disfrute mayor. La película de Davies es, del mismo modo que Hester, fría y reprimida. Dos cualidades que no ayudan a retratar la pasión de este tormentoso romance. Haciendo balance, estamos hablando de una película extraña, pobre de intensidad, iluminada con un gusto fabuloso y con una actriz que parece salida de otra época.
 
 

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Brave (2012)

Domable



En los últimos años Pixar nos ha acostumbrado a medir su éxito no por la redondez de sus obras sino por la altura de las cimas inesperadas e imprevisibles que contienen dentro. Y de acuerdo a esto, Brave es una película menor. El talento de Disney Pixar para la animación sigue intacto tras el trabajo de Brave pero en ella no hay lugar para la sorpresa. El genio de Pixar ha sido domado por la producción anual reciente de Disney. En esta ocasión, la versión española doblada nos trae el mejor aliciente de la película, escuchar la preciosa voz de Russian Red cantando (por fin) en español.
 

sábado, 25 de agosto de 2012

Ted (2012)

La espuma que llevas dentro



¿Hasta qué punto es posible que Mila Kunis mejore a sus compañeros de reparto? Lo hizo con Natalie Portman en Cisne negro, con Justin Timberlake en Con derecho a roce y, lo hace ahora, con Mark Whalberg en Ted. Podría tratarse de tres casos particulares de química positiva entre actores, pero realmente parece que hay algo más detrás, pues no es fácil tener química con un actor como Mark Whalberg. El trabajo de Kunis en sus películas, aunque dentro de un registro muy similar, es siempre tan natural y sincero que hace que sus compañeros se sientan cómodos dándole réplica.

Más allá de Kunis, la primera película de Seth MacFarlane (popular creador y doblador de la serie de animación Padre de familia) es una comedia romántica que maneja un ritmo muy regular de carcajadas y hace verosímil a un personaje increíble, un oso de peluche que cobra vida y anima el cotarro. El humor corrosivo de MacFarlane, cimentado por encima de todo en una agresividad divertidísima hacia la cultura pop, no destiñe ni pierde fuerza en ningún momento de la película.

Entre tanto Ted encuentra varias salidas de tono en forma de cameos que se convierten en momentos descacharrantes con la aparición de un secuestrador grimoso a cargo de Giovanni Ribisi, un Ryan Reynolds homosexual sin mediar palabra alguna, un concierto de Norah Jones, o una fiesta con Flash Gordon de invitado sorpresa.


viernes, 17 de agosto de 2012

Un nuevo reinado

Vértigo se corona

Cada diez años la prestigiosa revista de cine británica Sight & Sound (a mi gusto algo sobrevalorada) elabora una gran encuesta para formar una lista con las 100 mejores (o las más geniales) películas de todos los tiempos. Este mes se han conocido los resultados de la encuesta en la que han participado 846 personas que se dedican profesionalmente al cine, ya sea como críticos, académicos, programadores o distribuidores. La gran novedad de la nueva lista es que, rompiendo un reinado de cinco décadas, Vértigo de Alfred Hitchcock ha logrado destronar al Ciudadano Kane de Orson Welles.

No sé si se debe a un determinado cambio en el canon, lo cierto es que la película de Hitchcock se encuentra más viva y con mayor vigencia cada año que pasa y su influencia en el cine de este nuevo siglo es poderosísima. De esta manera confieso una alegría enorme al descubrir que una de las películas que más me emocionan y me inquietan de este mundo ha logrado encaramarse a la cima de esta encuesta.

De entre las 100 películas seleccionadas he escogido mis diez favoritas. Creo que son diez películas indispensables para entender el cine y para disfrutarlo. Animo de igual manera a todo el mundo a echar un vistazo a la lista completa en la página web de la revista. Es interesante conocer los gustos personales de cada uno de los encuestados.

1-    (1) VÉRTIGO (Hitchcock, 1958)
2-    (7) CENTAUROS DEL DESIERTO (Ford, 1956)
3-    (14) APOCALYPSE NOW (Coppola, 1979)
4-    (25) IN THE MOOD FOR LOVE (Wong, 2000)
5-    (28) MULHOLLAND DRIVE (Lynch, 2001)
6-    (29) STALKER (Tarkovsky, 1979)
7-    (32) TAXI DRIVER (Scorsese, 1976)
8-    (76) EL ECLIPSE (Antonioni, 1962)
9-    (78) ÉRASE UNA VEZ EN EL OESTE (Leone, 1968)
10- (83) EL ESPÍRITU DE LA COLMENA (Erice, 1973)

lunes, 13 de agosto de 2012

Prometheus (2012)

Una cesárea para recordar



En una escena inolvidable, por bestial y salvaje, de Alien (Scott, 1979) el monstruo atraviesa el estómago de uno de los tripulantes de la nave Nostromo y el género de ciencia ficción sufre un vuelco genial. Ese momento destroza las aspiraciones intelectuales y filosóficas del 2001 de Kubrick (su gran precedente) para hundir a la película de Ridley Scott en una pesadilla física y carnal. La escena tiene una réplica muy similar en esta atípica precuela que es Prometheus, cuando la doctora Elisabeth Shaw ingresa en el interior de una cápsula de cirugía para realizarse una accidentada cesárea y de nuevo asistimos a un parto sangriento y doloroso. Con esta escena, la más potente de la nueva película, Noomi Rapace recoge el testigo de Sigourney Weaver y toma las riendas como protagonista estelar del film.

Mucho se ha especulado sobre la conexión de Prometheus con Alien, la magnífica obra maestra de Scott. Pues bien el film es una precuela pero como ya digo de una manera atípica y poco común. No sólo por su elegante trabajo de cámara y edición (en eso Scott es una garantía), sino porque además las alusiones a Alien son, aunque apetitosas, esparcidas con cuenta gotas. En este sentido Prometheus goza de una independencia prácticamente total, y abre vía a una posible nueva franquicia.

Aunque lejos del milagro de Alien, y demasiado ambicioso en su búsqueda de trascendencia cósmica, Prometheus, el esperado regreso de Scott a la ciencia ficción, nos devuelve al realizador británico en su trabajo más inspirado y espectacular en años. Una propuesta muy interesante en la que (por primera vez en Scott) el eco de 2001 se hace evidente cuando un tibio Michael Fassbender da vida a una proyección androide gemela de Hal 9000 y conecta el mito de Prometeo con la propia Historia del cine.


El hilo invisible (2017)

Para el chico hambriento El artista como loco déspota, la moda como vehículo de apariencias y el amor como enfermedad. ‘Phantom Th...