sábado, 18 de julio de 2009

Minority Report (2002)

Recuerdos del futuro




Minority Report es cine negro del futuro. Como en su momento lo fue Blade Runner. Pero podemos remontarnos más atrás. Encuentro muchas similitudes entre la carrera de Steven Spielberg y la de Alfred Hitchcock. Ambos son (o fueron) los realizadores más populares de su tiempo. Un sector de la crítica no recibe (o recibía) con especial entusiasmo sus trabajos, mientras que el público ha acudido en masa a ellos. El tiempo pone a cada uno en su sitio, o eso es lo que dicen. Es cierto que ambos alternan en su filmografía películas sobresalientes con otras mediocres. Pero también los dos han tenido acceso a la máquina del tiempo.

Cuando aparece una obra adelantada a su tiempo hay que aplaudir hasta que se te caigan las manos. Vértigo lo fue en su momento y Spielberg lo rozó en Inteligencia Artificial. Un año después vuelve a dar en el clavo. Spielberg está aquí en su mejor estado de gracia y no es casualidad que haya perdido taquilla por el camino. En un alarde de cinefilia Minority Report es como ver a Hitchcock dirigiendo una adaptación (libre) de Blade Runner dentro de 20 años. Es inútil perder el tiempo discutiendo si Spielberg merece el rango de maestro. Es un debate estúpido. El mérito está en haber capturado la textura del cine del futuro.

El arranque agitado y vertiginoso del film abre paso a un desarrollo de ritmo irregular, pero siempre entretenidísimo (el sello del Rey Midas). El final es un giro brillante al cine negro que sabrá a gloria a los amantes del género clásico. Tom Cruise está correcto y eso es lo máximo que podemos exigirle.

El sistema Pre-crimen es desde ya una nueva forma de cine. El cine como reflejo del futuro, un futuro que asumimos con certeza pero que no podemos obviar que está ahí para ser evitado. ¿Hablamos de destino? De ese modo, Minority Report apunta hacia sus espectadores no por lo que son, sino por lo que potencialmente llegarán a ser. Suena peligroso pero al éxito cinematográfico se llega a través del riesgo.

Lo mejor: la excelente textura no sólo de cine de ambientación futurista, sino también de cine diseñado en el futuro. Lo peor: Los bajones de ritmo y los baches que atraviesa su narración (aunque menos escandalosos que los de A.I.). Se podría haber recortado algo de metraje reduciendo su duración.

Por lo tanto Minority Report es un complemento imprescindible para esa película tan llena de genio que es A.I., compartiendo sus virtudes y limando sus puntos débiles. Visión de conjunto: como la imagen de John Anderton intentando abrazar a un espectro, el de su mujer en forma de holograma, Spielberg ha firmado un nuevo hito del género de ciencia ficción. Un género fascinante que nos invita a pensar que nada es imposible porque todo está por ocurrir.


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