jueves, 10 de junio de 2010
Two Lovers (2008)
jueves, 31 de diciembre de 2009
Burn After Reading (2008)
Como si las matemáticas hubiesen encontrado la ecuación de tercer grado para alcanzar la comedia perfectamente engrasada, como un póster que imita al Saul Bass de las películas de Hitchcock, Quemar después de leer funciona con la precisión de Con la muerte en los talones y lleva incorporada una bomba de relojería rítmica. Es la actualización del progreso de los hermanos Coen, un nuevo logro dentro de su evolución, es para el que esto escribe su comedia más (com)pensada, mejor que El Gran Lebowski, y por lo tanto, lejos de lo que puedan pensar, es también una obra mayor.
martes, 2 de junio de 2009
The Happening (2008) - versión 2.0 - Fallo de apreciación
"Intuyo que Shyamalan es de esos directores a los que el tiempo dará la razón, a los que las miradas retrospectivas y, por tanto, de conjunto, reivindicarán por encima de las urgencias derivadas de las reseñas exprés (como ésta que firma un servidor). Pero la actualidad tiene estas cosas, y aunque el que esto firma defendió a Shyamalan contra la corriente incluso a colación de El Bosque y La Joven del Agua, no encuentra argumentos sólidos para seguir haciendo lo propio en referencia a El Incidente." (Roberto Piorno: La Guía del Ocio)
viernes, 15 de mayo de 2009
Lo mejor del 2008


6.- Camino (Javier Fresser)
5.- The Happening (M. Night Shyamalan)

2.- The Dark Knight (Christopher Nolan)
viernes, 17 de abril de 2009
Let the right one in (2008)
La tensión que te puedes encontar en cualquier escena de esta modesta obra maestra hace rememorar todos los terroríficos encuentros habidos desde el primero de Hannibal Lecter con Clarice Starling en El silencio de los corderos (1991) hasta la habitación en la que se discutía acaloradamente el aborto de 4 meses, 3 semanas y 2 días (2007).
jueves, 16 de abril de 2009
Milk (2008)

viernes, 6 de marzo de 2009
Gran Torino (2008)



viernes, 27 de febrero de 2009
The Wrestler (2008)

"¿Qué ocurre cuando se apagan las luces del escenario, cuando los fans dejan de aclamar a sus ídolos, cuando todo el mundo vuelve a sus casas y la magia del espectáculo enmudece? Entonces volvemos a la realidad, abandonamos la catarsis que nos evade de nuestras vidas cotidianas y las estrellas se despojan de sus disfraces y ornamentos, convirtiéndose en personas de carne y hueso, con sus alegrías y sus penas, como cualquiera de nosotros. Y muchos son los astros apagados, sepultados bajo el peso de la edad o las consecuencias físicas y psicológicas de décadas de entrega a una jauría humana que siempre pide más." (José Arce: La Butaca)
lunes, 16 de febrero de 2009
Slumdog Millionaire (2008)
Hay una cosa que hace diferente a Slumdog Millionaire de la media de películas que se estrenaron este año, esa cosa que hace de lo lejano -el exotismo de la India- algo cercano, gracias al concurso televisivo que nos es de una cotidianeidad inusitada. Es el montaje. Y su frescura no se agota hasta el final del metraje. Que sus imágenes se colarán entre las mejores del año no cabe duda, pero a esta grata sorpresa se le quedarían grandes los Oscar (sería una injusticia ver a Danny Boyle arrebatándole la estatuilla a David Fincher).
También hay escondida una historia de amor en la que no profundiza porque Slumdog Millionaire no es un romance propiamente dicho, sino un cruel drama. Esta es una película que nos cuenta lo que ocurre cuando la suerte se cruza con el destino, y todas esas pequeñas cosas que arrastramos para alcanzar ese momento. Me viene a la cabeza ahora mismo una pregunta que cuanto menos inquieta. ¿Hasta qué punto podemos confundir la suerte con el destino?

martes, 10 de febrero de 2009
El curioso caso de Benjamin Button (2008)
Durante su primera mitad todo es alarde de técnica y perfecto acabado visual. Pero es en la segunda mitad donde, ya asumido el lujurioso diseño de producción y coincidiendo con el esplendor de los cuerpos, la película verdaderamente se vuelve conmoción. De ahí en adelante el relato es una constante batalla a contrarreloj que acaba donde suelen empezar todas los demás relatos.
Qué importa entonces si el complejo entramado de narraciones superpuestas o Fincher creyéndose Jean-Pierre Jeunet con un preciosista anhelo por el detalle funcionan como lastre. No puedo buscarle los defectos a una película que tanto regala, que no se agota en el intento de ser cada plano mejor que el anterior.
Muchas son las secuencias memorables y las imágenes para el recuerdo. Benjamin conoce a Daisy, él es viejo, ella, una niña. Benjamin sabe que es especial pero no comprende si es virtud o defecto. Una madrugada en un hotel. Un atardecer. Una bailarina que se desliza bajo la luz de la luna. Alguien atropella a otro alguien. Benjamin aguarda impaciente y asustado, mientras Daisy da a luz entre gritos. Benjamin se disculpa por todas las cosas que le hubiese gustado hacer con su hija, y no pudo. Daisy recuerda que hay cosas que sí permanecen en el tiempo, que son para siempre. Ya sólo queda poner el lazo. Pero eso ya lo descubrirán ustedes.
La película se mueve entre dudas y nos abandona con una certeza. Entre todos podemos hacer que Benjamin Button transcienda su tiempo y perdure en la memoria como el clásico que merece ser.

domingo, 1 de febrero de 2009
Revolutionary Road (2008)



jueves, 22 de enero de 2009
El Intercambio (2008)
Conclusión, una película bien interpretada y mejor dirigida, que de tan correcta se hace tediosa.

martes, 6 de enero de 2009
Camino (2008)

Hasta ayer Javier Fesser era un director casi anecdótico con películas como El Milagro de P. Tinto o Mortadelo y Filemón, y hoy es todo un protagonista. Camino es un salto arriesgado y valiente en la carrera de Fesser, un nuevo rumbo voluminoso que se mueve entre varios géneros, con matices de comedia, de terror, de cine surrealista, pero con fondo de drama, con alma de tragedia.
La polvareda que levanta Camino por donde va, se debe a la etiqueta que le han puesto de film polémico que arremete –no es para tanto- contra el Opus Dei. La crítica es la ridiculización del fanatismo religioso, no así para una organización de por sí fanática y sectaria en sus métodos.


Y ahí es donde el vuelo de la película se levanta más hermoso y emotivo que nunca, en la relación entre Camino y el padre de la criatura. Dos actores te acongojan, dos actores se llevan los aplausos. Mariano Venancio está grandísimo en cada gesto, en cada mirada, en cada frase. Luego está la cría. Nerea es maravillosa.
Lo peor: Cierto infantilismo (con matices) en algunos tramos, especialmente en las secuencias de sueños y pesadillas.
Lo mejor: El talento de Fesser para combinar las escenas más acarameladas con un cine aterrador, brutal y desgarrador, sin perder por ello la emotividad que merecía la película.
Cuando una película de la que ya conocemos el final sorprende en cada escena, se arriesga en cada decisión y emociona allí donde muere el relato, creo yo que bien merece el calificativo de extraordinaria.

jueves, 18 de diciembre de 2008
Crepúsculo (2008)
Lo primero es dejar las cosas claras: ni soy un experto en cine de terror (ni en ningún otro), ni consumo historias de vampiros. No hace falta decir que ni he leído las novelas de Stephenie Meyer, ni tengo pensado leerlas. Todo esto lo digo porque mi intención está lejos de ofender a la legión de seguidores que se han acoplado al carro del éxito de Crepúsculo, un fenómeno literario juvenil que arrasa por donde pasa y pisa, de esos que de cuando en cuando se levantan como tormentas torrenciales.
La historia (originalísima) cuenta cómo una joven mortal llamada Bella (monísima Kristen Stewart) se enamora ¡en clase de biología! de un joven vampiro de nombre Edward (monísimo Robert Pattinson) que no puede estar junto a ella porque siente una extraña atracción por ¡zampársela! Para ser una película de vampiros le falta ese color tan maravilloso que es el rojo, rojo morbo, rojo pasión, rojo sangre.
Crepúsculo se deja ver los 122 minutos que dura, pero también se deja olvidar con facilidad al poner un pie en la calle. Cualquier lucecita de navidad te hará olvidar una película que con cada frase pretende regocijarse en la cursilería. Aunque no todo está perdido en Crepúsculo, me sorprende lo bien que aguanta la protagonista femenina el peso de la película (no es mucho, pero bueno...) y el acertado tratamiento de su personaje. Ella es triste y acepta las cosas que suceden con escepticismo.
Pero lo cierto es que hay que reconocer que para ser un producto de encargo, Crepúsculo tiene un tratamiento de la fotografía muy cuidado y una puesta en escena limpia y en ocasiones hasta elegante. Pero eso mismo se convierte también en problema. Es demasiado higiénica, como de una limpieza esterilizada. Echo de menos un ambiente mucho más turbio.
Qué bien le habría sentado a Crepúsculo que su directora Catherine Hardwicke le hubiese dado a la película el tono de terror de los años setenta que tan de moda está, resucitado por Planet Terror de Robert Rodríguez o True Blood de Alan Ball. Pero no fue así y Hardwicke casi se recochinea de nosotros vendiendonos la película como espéctaculo de consumo familiar. Cine pre-pubescente tan autocomplaciente que sirve para que los más jóvenes y rebeldes de la casa se vean reflejados, se miren el ombligo y asientan con la cabeza.
martes, 16 de diciembre de 2008
Quantum of Solace (2008)


domingo, 16 de noviembre de 2008
Gomorra (2008)

Los tres estamentos de la mafia: sangre, dinero y poder, quedan emparentados en los relatos que se cruzan (no de manera forzada), hacen que sea inútil intentar condensarlos en una sinopsis. No hay historia en Gomorra, todo lo que tenemos son las devastadoras imágenes de la cruel ley callejera, lejos de los despachos. Con el estilo inconfundible del cine de Meirelles a medio camino entre Ciudad de Dios y El jardinero fiel, más cercano al didactismo del documental que al entretenimiento del thriller, con una impactante ejecución de escenas, pero sin embargo nunca cine hipnótico en el que poder sumergirse.
Puede que todo lo que nos narra el director Matteo Garrone sea cierto, puede que nos muestre un fiel reflejo de aquello que ocurre en el "sistema" de la Camorra, pero uno sale del cine con una pregunta que deja un sabor bastante agrio: ¿realmente me interesa lo que me están contando? Pues entonces poco importa la verdad. Aunque sea así de triste.
martes, 26 de agosto de 2008
The Dark Knight (2008)
Hablando de escenas, la primera es toda una declaración de intenciones. La película comienza con el asalto a una entidad financiera, una escena de ejecución perfecta, en la que el Joker desvela una de sus mejores cartas con una frase que resume todo en lo que cree el terrorista: "lo que no te mata, simplemente te hace más... extraño".
En su último trabajo en el cine Ledger convierte una buenísima película en excelente e insuperable. A ello también contribuye la banda sonora de dos maestros James Newton Howard y Hans Zimmer, evocadora y obsesiva, que llena cada rinconcito del film de una negrura sustancial.
No es la mejor película de la historia, tal y como algunos se aventuran a presagiar, pero sí es una obra referencial en su subgénero, el thriller de superhéroes. En definitiva una película que no te debes perder, para ver en pantalla gigante, cuánto más grande mejor. Éxtasis narrativo, un clímax de dos horas y media que tan pronto sobrecoge como excita, que tensa la cuerda de los blockbusters del cine de palomitas, del cine comercial de Hollywood hacia el estilo que marca Christopher Nolan. Un estilo que bien se asemeja al grado máximo de eficacia.
El hilo invisible (2017)
Para el chico hambriento El artista como loco déspota, la moda como vehículo de apariencias y el amor como enfermedad. ‘Phantom Th...

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La tiranía de los hombres malos Iba yo con recelo a ver lo nuevo de Tarantino, con el distanciamiento necesario con el que hay que...
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Llega la temporada de premios, y en vista de que ni los Goya, ni los Globo de Oro, ni los Oscar dejarán a nadie satisfecho, pronto habrá que...