lunes, 13 de diciembre de 2010

Biutiful (2010)

La carne y las moscas de la carne



Biutiful es un film tremendista que explota la miseria ajena. Alejandro González Iñárritu ha hecho una película que se mimetiza muy bien con su personaje protagonista, una película fea, pobre y enferma, con algún momento extrañamente enigmático, pero de un ritmo moribundo.

El protagonista tiene que vivir (malvive) en el Raval de Barcelona, en un piso que se cae a cachos pagado a base de trapicheos, teniendo que alimentar (malalimenta) a dos hijos hambrientos y conflictivos. Uxbal (así se llama, sí) ve muertos, mea sangre cada mañana y tiene que soportar a una ex-mujer drogadicta con trastorno bipolar, mujer de la que encima sigue enamorado. Por si esto fuera poco, el tipo es del Espanyol. Uau!

Aquellos que apedrearon a Woody Allen por hacer de Vicky Cristina Barcelona una postal turística de la ciudad condal, deberían colgar a Iñárritu por su exhibición manipuladora (y a mi gusto también malintencionada) de la cara más fea de Barcelona. Gracias al talento intermitente de Iñárritu y su director de fotografía, Rodrigo Prieto, Biutiful tiene momentos de una intensidad notable.

Pero Iñárritu estaba concentrado en otra cosa. En afear a su casting, en retratar la situación más penosa de la inmigración, en demacrar las calles de Barcelona, en dibujar un calvario a base de amontonar estereotipos y disgustos. En definitiva, Iñárritu ha venido a nuestro país a (de)mostrarnos que la vida es una mierda, y quiere salir de ella forrado de dinero y ovacionado.

Pero mis palabras, igual que el sufridor acercamiento al horror humano de Biutiful, no son, ni serán más que eso, palabrería. Lo que quedará para siempre será la carne que pone Javier Bardem en su transformación mi la gro. Bardem está animal. Un animal que lleva las vísceras por fuera.


3 comentarios:

Trecce dijo...

Muy buena tu reseña, Víctor, enhorabuena.

María/A cualquier otro lugar dijo...

Está película me tiene un poco perdida. He leído algunas críticas que la ponen muy mal, y otras que dicen que es la mejor de Iñárritu (cosa que me extraña bastante). La veré, porque 21 Gramos y Amores Perros me gustaron (sobretodo esta última), aunque no tengo muy claro lo que me voy a encontrar (aparte de un Bardem en estado de gracia)

Fantástica reseña.

Un saludo.

el caballero de la triste figura dijo...

De este desguisado el único que se libra es Bardem, y como bien dices, el trabajo de fotografía