miércoles, 28 de septiembre de 2011

Obra monumental imposible de abrazar

El árbol de la vida

Extraña, deslumbrante, y sin embargo inclasificable, difícil de emparentar, de calificar y de vaticinar su futuro.

domingo, 18 de septiembre de 2011

La piel que habito (2011)

Un cirujano, un tigre y un bisturí


Toma 1. Almodóvar adapta a la torera un texto de Thierry Jonquet. Novela negra, siniestra y francesa. Suena a postre delicioso.

Toma 2. Toledo. Robert Ledgard es un prestigioso cirujano plástico que encierra en casa a una atractiva mujer. Almodóvar pide contención a Banderas. Banderas responde.

Toma 3. Elena Anaya tiene mucha hambre. Quiere merendarse la película. Pero Almodóvar manda callar. Él tiene un buen manojo de puntos de fuga preparados para dar complejidad a su película.

Toma 4. El Doctor Ledgard tiene un pasado muy duro, el pobre. Tan duro que ya no recuerda lo que es odiar o amar. A lo mejor es por eso que La piel que habito no es una película romántica, tampoco es una película terrorífica. No es una película apasionada. Ni tan siquiera sádica o perversa. A decir verdad, para un cineasta que sabe lo que es encontrar la gloria en el exceso, esta es una película muy dispersa y muy poco excesiva.

Toma 5. Un tigre. El auténtico tigre de Canarias. Marisa Paredes da a luz a un tigre subnormal sin sufrir el más mínimo rasguño. Matando la gracia, el salero y el sentido del humor de Almodóvar. El tigre descubre a Elena Anaya encerrada en la fortaleza del Doctor y decide salvarla. A su manera.

Toma 6. Un tipo honesto y noble como Alberto Iglesias le roba a James Newton Howard el violín desgarrador de El Bosque de Shyamalan.

Toma 7. La señorita Anaya también tiene un pasado muy duro. Muy mucho. Por eso se hace un aumento de pecho.

Toma 8. La historia de un cirujano plástico obsesionado por devolver a la vida a su amante requiere la precisión hábil e inquietante de la puesta en cuadro de Hable con ella y no el feo y descuidado trabajo de cámara de Pepi, Luci y Bom. Y muy a mi pesar Almodóvar filma La piel que habito con el pulso tosco de sus primeras películas.

Toma 9. Planazo cenital con Banderas y Paredes sangrando en la moqueta para demostrar quién es el rey.

Toma 10. Fundido a negro y final. Almodóvar es el cineasta más importante que jamás ha parido este país nuestro. Eso no se lo quita nadie. Pero cuando no está de Dios, no está de Dios.


 

domingo, 11 de septiembre de 2011

Con derecho a roce (2011)

Friends with benefits


Con una fórmula temática explotada hasta el aburrimiento (dos amigos deciden tener sexo sin compromiso) y un guión pretendidamente chispeante, con diálogos rápidos y chistes de fogueo, llegará muy pronto a la cartelera española Con derecho a roce, una las comedias románticas más comentadas de la temporada. Sin embargo, será bien difícil encontrar algo que reseñar en una película que basa todo su encanto en la química de su pareja protagonista.

El tirón de Mila Kunis y Justin Timberlake, las dos cenicientas de la pasada temporada (fantásticos secundarios de Cisne Negro y La red social, respectivamente) decidirá en la recaudación en taquilla. Para aguar definitivamente la fiesta diremos que la química entre la pareja de actores es más bien escasa, ambos han utilizado la película exclusivamente para engrosar sus nóminas.

El director Will Gluck incluye en el film un cameo de Emma Stone, la que fuera estrella memorable de su anterior película (Rumores y mentiras), una estupendísima muestra de ingenio y talento para la comedia teen heredera del cine de John Hughes. Sin embargo aquí Gluck no consigue repetir la jugada, a pesar de tener al gran Richard Jenkins gritando “¡La vida es jodidamente corta!”.

Pues eso. Tremendamente prescindible.