viernes, 26 de octubre de 2012

Looper (2012)

Vaquero de porcelana


Con referentes estéticos de la talla de Pulp Fiction (1994), El Club de la Lucha (1999) o Unbreakable (2000), Looper es un auténtico éxito para una época necesitada de fenómenos de culto. Su intrincado hilo argumental hará las delicias de los amantes del género de ciencia ficción. Rian Johnson deshace su ovillo de bucles y viajes en el tiempo con una naturalidad pasmosa y un mimo poco habitual y muy cariñoso hacia sus personajes, protagonistas y secundarios.

Encarnado por un entonado Joseph Gordon Levitt, caracterizado y maquillado hasta mutar en un vaquero de porcelana, el joven Joe disfruta de una vida plena de placeres y traumas infantiles. Con una colección de plata bajo una trampilla, y atrapado en su propio temor a la alopecia, aunque Bruce Willis siempre sea un buen exponente, Joe busca a la mujer que salve su vida. Sin saber que no sólo se vive una vez.  

La máquina del tiempo como solución última para vivir la pasión irreconciliable de volver a descubrirse. Disparando cartuchos de sal se conocen Joe y Sara. Y aunque aún no lo sabe, Joe sería capaz de (re)inventar la máquina del tiempo para volver a reunirse con Ella. Para esconderse en su cobertizo. Para salvarla de sí mismo.


martes, 23 de octubre de 2012

Cosmopolis (2012)

Estúpida alegoría sobre el capitalismo
 
Espantoso autobombo al tedio, a la metáfora ridícula. No hay nada auténtico en Cosmopolis. Ni tan siquiera en clave provocadora o satírica. Llevada en volandas por la literatura pedante y pretenciosa de Don DeLillo, actores impostados de renombre europeo como Juliette Binoche y Mathieu Amalric, y una pésima actuación de Robert Pattinson (curiosa forma de desmarcarse de Edward Cullen), Cosmopolis está lista para hacer oposiciones a la película más grimosa de la década.


jueves, 18 de octubre de 2012

Lo imposible (2012)

Un par de puntos sobre la película
 
Con una película tan popular como Lo imposible, que ha logrado levantar una campaña de publicidad impresionante y así se está reflejando en sus resultados en taquilla, sobran las presentaciones. Lejos de pretender por mi parte hacer un diagnóstico detallado de la película dirigida por Juan Antonio Bayona, he de decir que es complicado comentar este tipo de producciones de las que todo el mundo parece tener una opinión al respecto y por lo tanto poco queda que añadir. Aún así me gustaría poder destacar un par de puntos que me resultan interesantes.

Creo que (y eso me gusta) Bayona confía en su equipo de actores (sólido y eficaz, como la película al completo) y en especial en el joven Tom Holland que prácticamente debe aguantar la misma intensidad dramática que dos actores de experiencia ya reconocida como Naomi Watts y Ewan McGregor. Esa confianza la demuestra Bayona en una escena en el hospital con la madre postrada preguntando a su hijo por el aspecto de su pierna herida, en la que Bayona tiene el buen gusto de omitir el inserto de la pierna (imaginamos gangrenada) para confiar en la mirada del chaval. Es el tipo de decisiones en las que se lucen a la par actor y director, y que levantan el vuelo de la película varios puntos.

De hecho Bayona ya nos mostró su buena mano para trabajar con actores infantiles en El Orfanato, su anterior y primera película, que comparte virtudes con Lo imposible. Ambas funcionan de manera asombrosa, incluso emocionante por momentos, acomodándose al género al que pertenecen (la primera el cine de terror y la segunda el cine de catástrofes), y cumpliendo concienzudamente con su manual.

Quizá esto sea lo más irritante del film, sentir que la película está guiada por una estructura y unos recursos (insisto, muy efectivos) mil veces vistos. El más molesto, a mi gusto, aquel en el que los protagonistas están siempre a punto de cruzarse mientras Bayona se recrea en la buena/mala suerte de esta familia.


domingo, 14 de octubre de 2012

Estos americanos

Homeland


Homeland fue probablemente la serie de televisión norteamericana que más prestigio acumuló el año pasado en una primera temporada magnífica, interesantísima y muy audaz. Con el comienzo de su segunda temporada, hace un par de semanas, la serie de Showtime en lugar de acomodarse en su éxito ha arrancado exigiéndose el máximo y ampliando sus límites.

Solo hemos visto dos capítulos pero han sido de diez absoluto, de una tensión alucinante, dos sobresalientes que hacen pensar que esta temporada va a ser aun mejor que la primera, y que Homeland ya es un clásico llamado a perdurar. En apenas un año Homeland se ha convertido en la serie imprescindible del momento para entender la televisión americana y el mundo entero. Y tenemos la obligación de disfrutarla al día porque no puede estar de más actualidad. 

miércoles, 3 de octubre de 2012

Mátalos suavemente (2012)

Killing Them Softly


Me siento en una butaca a ver (y a escuchar) Mátalos suavemente. Dos ideas me vienen a la cabeza. Leer una sinopsis no siempre es garantía de estar preparado. El desconcierto continúa mal pagado. Dos criminales pardillos deciden atracar una partida de cartas y Jackie Cogan (un Brad Pitt estelar de mueca dura y noble) debe acabar con ellos.

Del hiperrealismo de Michael Mann a las elipsis de Antonioni, de la cámara lenta de John Woo a las alucinaciones de Aronofsky, Mátalos suavemente apunta a cine convencional y comercial pero se desborda por momentos que te llevan a lugares extraños e incómodos. También es una película que desliza, de una manera poco sutil, un mensaje sobre la política de Obama en clave continuista de Bush, y sobre la política en general rendida al poder supremo de las grandes corporaciones.

Pero por encima de lecturas políticas hay que celebrar Mátalos suavemente como un pequeño ejercicio de libertad creativa por parte del australiano Andrew Dominik que además somete a todos sus actores a un control de autoexigencia brutal.